Dr. Teodoro Vovk


En el marco de los cincuenta años del aniversario de la Universidad de Oriente, el 3 de julio de 2008 se hizo la presentación del libro electrónico "El mosaico de mi vida como inmigrante"(1) como un reconocimiento a la vida y obra del Dr. Teodoro Vovk Maurin. A continuación presentamos un resumen de este relato autobiográfico. Por lo extenso del relato, lo dividiremos en dos partes. He aquí la primera de ellas.

LOS PRIMEROS 10 AÑOS:

Nace el 14 de marzo de 1920 en Skofja Loka, Eslovenia y es bautizado como Bozidar (vocablo equivalente a Teodoro en esloveno). Es el primer hijo del matrimonio de dos viudos. En su primer matrimonio, José (Josip), su padre, tuvo tres hijas: Mitzi, Eleonora (Lori) y Dora. Por su parte, su madre, Luisa, tuvo una hija, Danica, quien siempre vivió con sus tías. De la unión de sus padres luego nacieron sus hermanas Ela, Vera y Silva (Cicka).

A los cuatro años
(Archivo Familiar).
Miembro de un hogar profundamente católico, se hace monaguillo a los 4 años y aprende a responder la misa en latín sin saber todavía leer. Ganaba por cada misa dos dinares y por cada entierro 5 dinares. Su ingreso mensual llegaba a ser entre 60 y 100 dinares; al cabo de dos años ya tenía en el banco más de 1500 dinares, equivalente al sueldo mensual de un maestro.

Desde muy temprano, a pesar de los esfuerzos de su padre, fue un apasionado del fútbol, deporte que practicó casi toda su vida, a veces a nivel profesional.

LA MUDANZA A LJUBLJANA:
Al terminar cuarto grado necesitaba inscribirse en un liceo, pero este no existía en Skofja Loka y, estando sus padres jubilados y su padre necesitado de constante chequeo médico en Ljubljana, deciden mudarse a ésta. El 12 de junio de 1930 muere su padre, siendo enterrado 48 horas después, como era costumbre. Él tenía 11 años, su hermana Vera 5 y la más pequeña, Cicka, apenas 6 meses.


En 1932, cargando a sus dos hermanitas Vera y Ela con dos amiguitos (Archivo Familiar).

A los 14 años empieza a jugar fútbol en un club organizado llamado Ilirija. Luego, a los 17 años, jugaba en el equipo Ljubljana en la primera división yugoslava, lo que le permitió viajar por todo el país.

Concluidos sus estudios en el Liceo, presenta el examen de admisión a la Universidad de Ljubljana para estudiar Medicina, aunque en un principio pensaba hacerlo en Ingeniería de construcción.

La Facultad de Medicina tenía un problema: no era completa y se podían estudiar ahí solo los primeros tres años y medio, o sea siete semestres; para el resto, tenía un contrato con la Universidad de Graz, en Austria, para completar los estudios. Gracias a este convenio, solo en Graz eran reconocidos los estudios en Ljubljana. En cualquier otra Universidad era necesario realizar reválidas.

Foto que salió en los chocolates 
Miriam que coleccionaban los 
aficionados de la Ligade Futbol
en Yugoslavia (Archivo Familiar).
En la Universidad conoce a su futura esposa, Mihela, compañera de estudios. Al aprobar todos sus exámenes en Ljubljana, no puede ir a Graz por estar Austria ocupada por Hitler y debe interrumpir sus estudios.
En la Semana Santa de 1941, Eslovenia es invadida por Hitler, Mussolini y los húngaros y se la dividen en tres partes; la región de Ljubljana le correspondió a Italia que la denominó como Provincia di Lubiana. "Con esta ocupación se acabó para mí el futbol, la medicina y la libertad". Por suerte, poco antes de la ocupación italiana, ya había conseguido trabajo en el ferrocarril. 
Si bien los italianos, en un principio, se mostraron muy tolerantes, la situación económica era muy precaria y los alimentos escasos y racionados con una cartulina, sin la cual no se conseguía nada. El mercado negro y el trueque completaban el panorama. La situación política también era muy compleja: Los comunistas fundaron el Frente de Liberación Nacional. Los nacionalistas también fundaron el suyo con el mismo propósito. Parecía que había dos caminos para liberarlos de los ocupadores, pero los primeros usaban su frente, no para luchar contra los alemanes e italianos, sino que aprovecharon la situación para perseguir y matar a sus adversarios yugoslavos, acusándolos de traidores a la patria o fascistas. Los alemanes los dejaban tranquilos y les ayudaban con armas ya que les ahorraban el trabajo; además, eran aliados, gracias al tratado de amistad y no agresión que Hitler y Stalin suscribieron en 1939. Cuando Hitler atacó de sorpresa a la Unión Soviética el 22 de junio de 1941, los comunistas se convirtieron en los peores enemigos de alemanes e italianos, pero ya habían acabado con la casi totalidad de la dirección nacionalista, matándolos o denunciándolos para que los alemanes e italianos los enviaran a sus campos de concentración. Cuando ellos mataban a algún soldado o funcionario italiano o alemán, estos se vengaban incendiando aldeas cercanas, matando a todos los civiles, pero temían internarse en bosques y montañas para buscar a los verdaderos responsables. También era práctica común, especialmente entre los alemanes, el fusilar 10 o más prisioneros eslovenos por cada italiano o alemán muerto. Así los italianos, alemanes y comunistas fueron aniquilando a la población civil eslovena. Poco a poco se fue organizando un ejército que se dedicó a buscar y someter a los comunistas en sus escondites en las montañas. Cada aldea contribuía con un número de muchachos y así se formaron los Batallones de Ataque. Eran los "Domobranci". Dado que el reclutamiento de los comunistas era forzado, en contra de la voluntad del recluta, estos desertaban con frecuencia a la menor oportunidad y con todo su armamento, pasando a engrosar las filas anticomunistas.
Saliendo de su boda con Mihela
(Archivo Familiar)
Cuando los alemanes ocupan la Provincia di Lubiana, después de la capitulación de Italia en septiembre de 1943, los italianos entregan sus armas a la guerrilla comunista, aunque algunas quedan en manos de los nacionalistas.
En 1944, con la llegada de los alemanes a Ljubljana, su situación cambió: "Tenia a mi disposición tres posibilidades: enrolarme al ejército alemán, ir a trabajar voluntariamente a su organización de trabajo llamada Todt (dependiente de las fuerzas armadas y del Ministerio de Armamento de la Alemania nazi, dedicada a la ingeniería y construcción de infraestructuras tanto civiles como militares(2) o irme a la montaña o al campo a juntarme a los defensores contra los comunistas".
Decide irse a las montañas y escoge a St. Jost, una aldea montañosa a unos 25 km de Ljubljana, donde es recibido con alegría ya que carecían de médico. Antes de partir, se casa con Mihela. En poco tiempo, con ayuda de un enfermero, organiza un ambulatorio y atiende a esa y otras aldeas vecinas. Por ese entonces ya los comunistas habían sido erradicados de esa zona. Al poco tiempo se trae a Mihela a vivir con él. Llevan una vida tranquila y con buena alimentación ya que los campesinos pagaban sus servicios no con dinero sino con alimentos y productos del campo.

Cuando finaliza la guerra, el ejército rojo viola todas las convenciones de guerra y, con la mirada complaciente del resto de los aliados, invade a Yugoslavia desde el este de manera violenta y asesina, asolando todo a su paso, violando, robando y matando a quien consiguieran y dejando tras de sí, en el poder, a los comunistas locales, mientras el resto de la población huye despavorida hacia occidente, principalmente Austria e Italia. "Las carreteras eran insuficientes para toda esa multitud, así que pudieron progresar demasiado lento y a la mayoría de ellos los alcanzó el ejército comunista y los masacró sin ninguna contemplación".

EL RETIRO A AUSTRIA:

Ante estos sucesos, lleva a Mihela, ya en su octavo mes de embarazo, a la casa de su madre en Ljubljana y regresa a St. Jost a recogerlo todo y huir a Austria.
Acompañado por su enfermero, vistiendo el uniforme militar esloveno, con el águila en la manga derecha y emblema esloveno (en su caso, también el signo de Hipócrates, por pertenecer al cuerpo médico) en el quepis, parten a través de la montaña hacia Skofja Loka por los caminos que transitaba con su padre en su juventud. Llevan una bicicleta, como animal de carga, sus armas de reglamento y pesadas maletas donde colocaron todo lo que pudieron meter. De Skofja Loka siguen hacia Kranj y luego hacia Trzic, cerca de la frontera con Austria, donde vivía una de sus hermanas, Lori, quien dirigía el hogar de la salud. De Trzic tuvo que salir precipitadamente portando solo su fusil, el cual había disparado sólo una vez hacia una piedra "para ver que se siente". Toma rumbo hacia Ljubelj, donde los alemanes habían hecho excavar un túnel en la montaña Karavanke que separa a Eslovenia de Austria. Al cruzar el túnel, en algún momento, en una alcabala de soldados ingleses debe entregar su fusil si quiere continuar su camino. La meta siguiente era llegar a Celovec (renombrada Klagenfurt). Allí, los ingleses le indican que se dirijan al lago cercano Vrbsko jezero (Worter See en alemán) muy próximo a la aldea Vetrinj (Vicktring en alemán) donde ya se han instalado muchos refugiados y todo el ejército esloveno, de unos 14 mil hombres.


A las tres semanas se corre la voz de que los iban a trasladar a Italia. Prometen mejores condiciones de vida a todos. Llegado su momento de abordar uno de los camiones, un oficial del cuerpo médico esloveno lo obliga a bajarse porque necesita sus servicios como traductor, por ser el único que hablaba inglés. Muy a su pesar se queda y eso le salva la vida, porque ese traslado no era a Italia sino a la frontera para ser entregados a los comunistas, gracias a un acuerdo entre un Brigadier británico de apellido Low y el coronel comunista Ivanovic. Al conocerse esta noticia, esto provocó un pánico tremendo entre los refugiados y muchos huyeron a las montañas y bosques cercanos. Gracias a una reunión entre los personajes más importantes del campamento, dirigidos por el Dr. Valentín Mersol, quien hablaba perfectamente el inglés y el mariscal Alexander, comandante supremo de las tropas inglesas, se logró detener esas repatriaciones y se salvaron muchas vidas. Se calcula que más de 14.000 eslovenos, entre hombres, mujeres y niños, perdieron la vida en esos procedimientos.

Sale de Klagenfurt, portando una recomendación para el monasterio franciscano de Lienz, distante a unos 200 km, acompañado por José Ruz, un joven a quien conoció en Ljubljana y que pertenecía a la organización franciscana "Los cruceros". Con algunos sobresaltos, logra llegar a Lienz solo para decidir ahí seguir más adelante, hacia Anras, en la frontera con Italia, donde ya residían unos refugiados eslovenos y el obispo de Ljubljana. Su amigo continúa viaje hacia Italia, pero él debe quedarse, principalmente por el muy mal estado de sus zapatos.

Por casi dos meses vivió dedicado a las labores del campo, hasta que un día se enteró, por unos refugiados que iban de paso, que se había convertido en padre de una niña. Decide seguir su viaje hacia Trieste, donde vivía una tía de su esposa. Cruza la frontera a pie cerca de Dobbiaco y se embarca como polizón en un tren, hasta Treviso primero y luego en otro hasta Trieste, ya para ese momento en poder de los norteamericanos. Sus planes eran regresar a Austria, específicamente a Graz a concluir sus estudios de medicina. Gracias a que mucha gente de Ljubljana llegaba a casa de esa tía, pronto logró que le enviaran toda la documentación necesaria para ingresar a la Universidad de Graz.


Vuelve sobre sus pasos de igual manera, sin dinero y se establece primeramente en Lienz, donde logra hacerse de buen dinero sirviendo de guía a un grupo numeroso de refugiados croatas que buscaban llegar a Italia por las montañas. Le acompañaba Yanko como ayudante. Con parte del dinero adelantado por los croatas compran dos caballos jóvenes, de los que abandonaban los cosacos rusos en su huida de los ingleses, enterado que su venta en Italia reportaba buenas ganancias. En realidad los vendieron dos veces: primero se los compraron los mismos croatas para que cargaran sus maletas y luego, al serles devueltos al terminar el viaje, por ya no necesitarlos, se los venden a unos revendedores en Padola. Ya con dinero en los bolsillos compra pasaje en tren hasta Treviso, Udine y Trieste, otra vez a casa de su tía. De ahí, otra vez a Lienz y finalmente a Graz.


Cuando se inscribe en la Universidad, le reconocen todos sus estudios y hasta le regalan el octavo semestre como recompensa por el tiempo perdido por la guerra. Solo debe cursar el último año. El 14 de mayo del 47 tuvo lugar su graduación, con un detalle: El diploma estaba escrito en latín y su nombre aparecía con Theodorus. Esto le trajo algunos inconvenientes más tarde al hacer la reválida en Venezuela.
El grupo de Bachilleres en la escuela de Medicina en Graz
(Archivo Familiar)
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Fuentes:
      (1)  Vovk  M., Teodoro, 2008, "El mosaico de mi vida como inmigrante". Recuperado de: https://ufdc.ufl.edu/aa00006128/00001





   

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